La consulta comienza con una conversación sobre el motivo de la visita, los antecedentes y los cambios que has observado en casa. Después realizamos una exploración física general y valoramos aspectos como el peso, la piel, los oídos, la boca, el aparato respiratorio, el abdomen, la movilidad y el estado general. A partir de esa información te explicamos las posibilidades más probables y si conviene iniciar un tratamiento, vigilar la evolución o completar el estudio con una analítica, una ecografía o una radiografía.